¿QUIEN CREÓ A DIOS?


Estamos en un mundo de causa y efecto, como resultado de interacciones físicas. La tercera ley de Newton [acción – reacción] afirma que a todo efecto [reacción] le antecede una causa [acción]. Toda causa tiene una existencia previa con respecto a su efecto; pero ninguna causa puede existir antes de ella misma.

El universo no es la excepción. No fue auto causado. Fue traído a la existencia por una causa externa a él mismo. Esta causa atemporal, inmaterial y poderosa los teístas la hemos denominado la causa incausada [DIOS].

 

Bertrand Russell en su libro ¿por qué no soy cristiano? afirma: “…leí la autobiografía de John Stuart Mill, y hallé allí esta frase: “mi padre me enseñó que la pregunta: ¿Quién me hizo? No puede responderse, ya que inmediatamente sugiere la pregunta ¿Quién hizo a Dios? Esa sencilla frase me mostró, como aún pienso, la falacia del argumento de la Primera Causa. Si todo tiene una causa, entonces Dios debe tener una causa. (Russell, Bertrand. ¿Por qué no soy cristiano? P.p. 10) (Énfasis añadido).

Los teístas no afirmamos que “Todo lo que existe necesita una causa”. Afirmamos que “todo lo que comienza a existir tiene una causa” o “todos los efectos necesitan una causa”. De esta manera los seres contingentes [Dependientes] necesitan de una causa, no así un ser necesario como Dios. Es decir DIOS (que en definición es increado) existe, pero no comenzó a existir; lo que nos permite concluir que Dios no necesita una causa.

 

Además, si no existiera una primera causa, habría una serie interminable de causas, una serie que carece de fin. Esas infinitas causas en el pasado, nos lleva a una secuencia de momentos infinitos, lo que no haría posible que existiera el hoy; pues deberíamos pasar por infinitos momentos para llegar al día de hoy, eso es imposible.

No existe una secuencia infinita en nuestra realidad. Por ejemplo: si tenemos una secuencia de dominós cayendo, es razonable pensar que existe un dominó que causó la caída consecutiva de los demás dominós. No se puede construir una secuencia interminable de dominós cayendo en la que no se pueda conocer el dominó inicial. Afirmar lo anterior sería igual a decir que si en algún punto retrocediéramos para ver qué dominó cayó inicialmente, no podríamos saberlo. Pero tal situación está lejos de ser real.

Otro ejemplo: Matemáticamente es razonable la existencia de un número infinito de puntos abstractos entre dos extremos A y B. A será un extremo de un parqueadero para carros y B el otro extremo. Aunque se podría ubicar una cantidad infinita de puntos abstractos entre ambos extremos, no podemos ubicar una cantidad infinita de carros entre A y B. Esto debido a que los puntos que ubicamos pueden ser infinitos, porque son cantidades abstractas; pero no se pueden ubicar infinitos carros porque son cosas concretas, son elementos materiales. El infinito es un concepto abstracto. No existen elementos concretos a los que se les aplique tal concepto. Los elementos concretos, son realidades materiales y realizables.

 

De esta manera, tampoco pueden existir infinitas causas en el pasado, porque no sería real, no se referiría a cosas concretas. Lo que comenzó a existir necesita una causa. Si vamos hacia al pasado llegaremos a un punto donde la serie de causas terminan, y ese primero de la serie es Dios.

La eternidad es un atributo de Dios, no puede ser Dios si ha sido creado. Dios es increado, es auto – existente, y nunca comenzó a existir. “[…] Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.” (Salmos 90:2).

“¿No has sabido, no has oído que el Dios ETERNO es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.” Isaías 40:28 [énfasis añadido]

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